Pulsa en el contador de BPM
Toca el botón o pulsa cualquier tecla al ritmo de la música. Los BPM se actualizan en tiempo real con un promedio móvil.
Cómo seguir el ritmo (BPM)
- 1 Pulsa la barra espaciadora, haz clic o toca al ritmo de la música
- 2 El BPM se actualiza en tiempo real tras cada pulsación
- 3 Restablecer para iniciar una nueva medición
Preguntas Frecuentes
¿Cuántos toques necesito para obtener una lectura precisa?
¿Qué es el «tap tempo» y cómo funciona?
¿Cuál es la diferencia entre Tap BPM y BPM Finder?
¿Puedo usar Tap BPM en el móvil?
¿Por qué el BPM da tantos saltos al principio?
¿En qué compás debo dar el golpecito?
Cómo funciona realmente la medición del tempo mediante el toque
Desde las pulsaciones del teclado hasta un valor estable de BPM
La medición del tempo mediante pulsaciones parece trivial —registrar marcas de tiempo, calcular la diferencia, hacer los cálculos—, pero un contador útil tiene que tener en cuenta, además, la variación humana. Cada pulsación se marca con una marca de tiempo con una precisión de milisegundos. A partir de dos marcas de tiempo consecutivas, el contador calcula el intervalo en segundos y, a continuación, lo convierte a BPM mediante la fórmula estándar BPM = 60 / intervalo_en_segundos. Un único intervalo daría una lectura ruidosa, ya que nadie marca el ritmo con la precisión de un metrónomo; por lo tanto, el contador almacena los N intervalos más recientes (normalmente entre 8 y 12) y muestra su media móvil. Esa media móvil es la que estabiliza los BPM mostrados a medida que sigues marcando el ritmo.
Cómo determinar cuándo la lectura es fiable
El indicador de estabilidad no es solo decorativo. El contador registra la desviación estándar de los últimos intervalos —una medida de la consistencia de tus toques— y cambia el indicador a verde solo cuando esa variación desciende por debajo de un umbral que se corresponde aproximadamente con una incertidumbre de ±1 BPM al tempo actual. Si pulsas de forma irregular (lo que ocurre cuando empiezas antes de sincronizarte con el ritmo, o cuando la propia música se desvía), la variación se mantiene alta y el indicador permanece en ámbar. Pulsa unas cuantas veces más hasta que el indicador se estabilice antes de registrar el valor.
Por qué un contador es mejor que contar los compases a mano
El método clásico de «contar los tiempos durante 15 segundos y multiplicarlos por cuatro» está bien en teoría, pero es pésimo en la práctica: te obliga a mirar el reloj mientras cuentas, lo que desvía tu atención del propio ritmo. El contador de pulsaciones invierte ese proceso: te centras en la música, tus dedos se encargan del ritmo y los cálculos se realizan automáticamente. Los productores lo utilizan para cronometrar muestras sin clasificar, los DJ lo emplean para comprobar las pistas antes de cargarlas en un plato y los bateristas lo usan para ajustar el clic de la siguiente canción. Ese mismo número es el que utilizan herramientas como Buscador de BPM y BPM y Key Finder se reproduce automáticamente cuando tienes el archivo de audio, y qué Metrónomo se introduce como entrada cuando quieres recuperar el clic.
Cuándo utilizar el BPM introducido manualmente frente a la detección automática
Tres situaciones en las que la técnica del «tapping» es la mejor opción
La detección automática del BPM a partir de un archivo es más rápida que marcar el tempo manualmente cuando se dispone del archivo. La opción «Tap-tempo» resulta más adecuada en tres situaciones en las que la detección automática no es aplicable. Música en directo: salas de ensayo, conciertos, sesiones improvisadas, una banda ensayando en la sala de al lado… no existe ningún archivo. Reproducción de vinilos, casetes o fuentes analógicas: los discos que giran y las fuentes analógicas pueden variar en un pequeño porcentaje respecto al BPM de la grabación original, por lo que, aunque exista una referencia digital, lo que necesitas ajustar es el BPM real de la reproducción. Música que escuchas pero que no puedes grabar: una canción que suena en una cafetería o en la banda sonora de una película, una frase de un vídeo que quieres transcribir, un estribillo que has oído una vez y que quieres recrear con el tempo adecuado.
Cuando la detección automática sale ganando
Si dispones del archivo de audio, la detección automática es más rápida y precisa que cualquier marcado manual. Una red neuronal analiza toda la pista de una sola vez y devuelve el BPM en aproximadamente un segundo, con una precisión de ±0,5 BPM en la mayoría de los casos. El promedio de los BPM obtenidos tras diez pulsaciones se aproxima a ±2 BPM. Para el etiquetado de bibliotecas, la preparación de sesiones y cualquier flujo de trabajo que procese muchos archivos a la vez, utiliza Buscador de BPM; si también necesitas la tonalidad, la BPM y Key Finder combinados produce ambas cosas en una sola pasada.
Cómo practicar tu sentido del ritmo
Tap BPM también sirve como herramienta de entrenamiento auditivo. Pon una canción sin mirar el BPM que se muestra en pantalla, sigue el ritmo con los dedos y, a continuación, compara el valor con el de la detección automática. La diferencia entre el BPM obtenido al marcar el ritmo y el valor de referencia es un indicador de la estabilidad de tu reloj interno. A los bateristas y DJ les resulta útil realizar sesiones breves y regulares en las que marquen el ritmo con la mano al compás de diversos tempos y comprueben su precisión. Combínalo con el Metrónomo Para la otra dirección: escucha un clic al ritmo de los BPM y toca sin mirar la pantalla; después, comprueba si te has desviado.